La zona euro arrancó el año dejando a un lado, al menos de momento, el vértigo de mirar al precipicio. Según la oficina estadística Eurostat, Alemania, la principal economía de la moneda única, salió del estancamiento de los últimos seis meses y se expandió un 0,4%. El mismo dato registró el conjunto de la zona euro, que pasa de avanzar un escueto 0,2% a un 0,4%. Todas las grandes economías vuelven a números verdes, porque también Italia salió de la recesión y sube el 0,2%. España mantiene su robusto crecimiento del 0,7%. A pesar de esos buenos datos, el Eurogrupo de este jueves abordará las políticas que deben adoptarse ante las perspectivas de desaceleración de Bruselas.

Los socios de la moneda única abandonaron la atonía del primer semestre del año pasado. La actividad de la zona euro tomó brío y duplicó la tasa a la que creció en el tramo final de 2018. Salvo Letonia, todos los países con datos disponibles en Eurostat siguieron la misma tónica. Y también los grandes: España aceleró el paso (+0,7%), Francia mantuvo su trayectoria (+0,3%) e Italia recobró el pulso (+0,2%).

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Las buenas noticias llegaron sobre todo de Alemania, cuya economía el año pasado incluso retrocedió en el tercer trimestre por la interrupción en la fabricación de vehículos y como consecuencia de las batallas comerciales, que acabaron afectando sus exportaciones. El conjunto de la Unión Europea creció todavía más, un 0,5%, en parte gracias a la remontada del Reino Unido.

Las previsiones de la Comisión Europea, de todos modos, apuntan a una desaceleración de la economía para este año. En sus últimas previsiones, Bruselas rebajó la tasa de crecimiento prevista otra décima más respecto al informe que elaboró en invierno, hasta el 1,2% en 2019 y el 1,5% en 2020. Por ello, los ministros de Finanzas de la zona euro discutirán en el Eurogrupo las políticas necesarias por si las cosas acaban volviéndose a torcer.

En principio, no se prevé que los socios de la moneda única aborden este jueves la situación concreta de algunos países, salvo que algún titular pregunte por el anuncio de Grecia de reducir los objetivos de superávit fiscal. Fuentes del Ministerio de Economía español explicaron que la discusión se centrará en la línea que viene manteniendo la Comisión Europea hasta ahora.

La Comisión insta a los países que todavía tienen déficit y una deuda cercana al 100% (como España, Italia, Bélgica o Francia) que sigan reduciéndola, mientras que los socios que han ido acumulando superávit y tienen unas finanzas más saneadas (Alemania u Holanda) pasen a invertir. Sin embargo, fuentes comunitarias señalaron que los países están divididos respecto a esa política de estímulos fiscales. “A algunos les encantan, pero otros los detestan”, señalaron.

Fuente: El País