El gabinete de ministros del Gobierno Federal de Alemania aprobó este miércoles el proyecto de ley para suprimir a partir de 2021 para la gran mayoría de los contribuyentes el impuesto solidario, conocido como Soli, creado en 1991 para ayudar a sufragar los costes de la reunificación del país y la integración de los ciudadanos del Este, según anunció el Ministerio de Finanzas de Alemania.

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De este modo, a partir de 2021 dejarán de pagar esta tasa, que supone el 5,5% del impuesto sobre la renta y el impuesto de sociedades, el 90% de los contribuyentes, mientras que un 6,5% verá reducido el gravamen parcialmente y el 3,5% con mayores ingresos seguirá abonando el impuesto completo.

La Hacienda alemana ingresó el año pasado 18.900 millones de euros a través del impuesto solidario y el Gobierno calcula que en 2019 la recaudación será de unos 19.400 millones y de alrededor de 20.000 millones en 2020.

En este sentido, el Ministerio de Finanzas ha destacado que la abolición del recargo para la gran mayoría de ciudadanos supondrá un estímulo fiscal de unos 10.000 millones de euros en 2021 y de hasta 12.000 millones para 2024.

El impuesto de la reunificación

«Hoy es un día significativo en el camino hacia la culminación de la reunificación alemana», ha declarado el ministro de Finanzas de Alemania, Olaf Scholz, para quien los costes de la reunificación se han amortizado ampliamente, por lo que, a partir de 2021, «los pocos costes restantes serán asumidos por aquellos que tienen más que otros». «Es justo y aguantará el examen constitucional», ha asegurado Scholz en respuesta a las dudas sobre la legalidad de la decisión.

Según la reforma aprobada este miércoles, los trabajadores con ingresos inferiores a 73.874 euros anuales dejarán de abonar el impuesto a partir de 2021, mientras que los asalariados con ingresos de hasta 109.451 euros al año solo pagarán una parte y aquellos con ingresos superiores a esta cifra seguirán pagando la totalidad del mismo.

En el caso de familias con dos niños y con un solo progenitor trabajando, el límite por debajo del cual no se abonará el impuesto se situará en 151.990 euros, mientras que hasta 221.375 euros se abonará parcialmente y solo se pagará al completo por encima de esta cifra.

Introducido en 1991 con carácter temporal para ayudar a costear la reconstrucción del Este de Alemania tras la reunificación del país, en 1995 se convirtió en un tributo permanente y posteriormente fue rebajado en 1998 desde el 7,5% al 5,5% del impuesto de la renta.

Estímulos por el miedo a la recesión

El pasado domingo, Olaf Scholz reconoció ante la prensa que Berlín podría llegar a recurrir a un plan de estímulo semejante al desplegado durante la crisis de 2008/09, cuando inyectó 50.000 millones a la economía para dejar atrás la Gran Recesión.

Scholz defendió la importancia de que los gobiernos se ajusten a sus presupuestos en vez de financiarse con deuda, aunque destacó que Alemania, con una ratio de deuda prevista del 58% del PIB para este año, frente al 61% de 2018, se hallaba por debajo del límite del 60% fijado por la Unión Europea, lo que deja cierto margen de maniobra al Ejecutivo.

«Si tenemos un nivel de deuda en relación al PIB por debajo del 60%, esta es la solidez que tenemos para contrarrestar una crisis con toda la fuerza», afirmó el ministro, añadiendo que la última crisis tuvo un coste de 50.000 millones para las arcas públicas alemanas.

«Tenemos que poder reunir esa cantidad y podemos reunirla», dijo Scholz. «El mayor problema es la incertidumbre, incluida la causada por la guerra comercial entre China y EEUU», añadió.

Fuente: El País