Amazon acusó hoy lunes al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de haber presionado para que no fuese la receptora de una contrato multimillonario del Departamento de Defensa que finalmente fue adjudicado a su competidor de la computación en la nube Microsoft.

En una queja formal presentada este lunes ante la Corte Federal de Reclamaciones, en Washington, la compañía que dirige Jeff Bezos acusó al mandatario de haber ejercido «presión inapropiada» sobre el Pentágono para que la adjudicación no recayese sobre Amazon.

Además de dirigir Amazon, Bezos es propietario del diario «The Washington Post» -muy crítico con el presidente- y ha mostrado en varias ocasiones posiciones cercanas a las de figuras destacadas del Partido Demócrata, por lo que él y Trump mantienen una relación de hostilidad pública.

«La cuestión es si al presidente de EEUU debería permitírsele usar el presupuesto del Pentágono para conseguir sus fines personales y políticos», indicó la compañía con sede en Seattle (estado de Washington, EEUU) en el documento entregado a la corte.

«Los errores sustanciales y ubicuos del Departamento de Defensa son difíciles de entender e imposibles de evaluar al margen de la voluntad expresada reiteradamente por parte del presidente de, en sus propias palabras, ‘joder a Amazon'». La Justicia básica requiere que se reevalúe la propuesta y se tome una nueva decisión», apuntó.

La firma de comercio electrónico también indicó que Bezos es «percibido como un enemigo político» por Trump, y que este ha «atacado repetidamente tanto en público como en privado» la posibilidad de que la adjudicación recayese sobre Amazon.

La decisión del Pentágono de adjudicar a Microsoft el contrato para almacenamiento de datos en la nube, valorado en 10.000 millones de dólares, en lugar de a Amazon, fue dada a conocer a finales de octubre y resultó sorpresiva, ya que la principal favorita hasta entonces era la firma de Bezos.

El contrato, llamado Empresa de Infraestructura Conjunta de Defensa (JEDI, en inglés), tiene como objetivo sustituir los sistemas de almacenaje propio por los de datos en la nube de gigantes tecnológicos, lo que permite acceder a la última tecnología y a servidores masivos.

Además del valor económico del contrato en sí, su importancia va aún más allá, ya que este -el mayor de la historia del Pentágono en el ámbito tecnológico- es visto como el pionero al que pueden seguir otras agencias gubernamentales.

En las semanas previas a la adjudicación, Trump habló varias veces en público de las quejas presentadas por competidores iniciales de Amazon, como la misma Microsoft, IBM u Oracle.

En el momento de dar a conocer la adjudicación, en el Departamento de Defensa aseguraron que todas las partes fueron «tratadas de forma justa y evaluadas de forma consistente con los criterios de evaluación establecidos» en la convocatoria.

Fuente: Cinco Días