CaixaBank y una plataforma sindical que representa al 58,5% de la plantilla, han firmado este mediodía un acuerdo sobre el expediente de regulación de empleo que negociaban desde hace cuatro meses. El pacto supone una ligera rebaja de las pretensiones del banco, que pretendía reducir su plantilla de la entidad en 2.157 empleados y acabará limitando ese recorte a 2.023 personas a través de bajas voluntarias. Las medidas son consecuencia del plan estratégico que presentó la entidad en noviembre pasado, que contempla el cierre de cerca de 800 sucursales bancarias en España.

La plataforma sindical integrada por SECB, UGT, FEC, SIB y CIC ha anunciado que el banco ha aceptado sus últimas condiciones, después de que en la medianoche del martes se admitiera un avance de las negociaciones para sacar adelante el expediente de regulación de empleo (ERE). CC OO, sindicato mayoritario en CaixaBank con un 40,5% de los delegados se ha negado a suscribir el acuerdo al considerar, básicamente, excesivos los 75 kilómetros que se fijan para la movilidad geográfica forzosa. El sindicato estudiará la posibilidad de impugnar el acuerdo.

«No nos gusta que se firme el acuerdo sin las aportaciones del sindicato mayoritario, porque lo que nosotros proponíamos no tenía costes económicos», ha señalado el secretario general de CC OO en CaixaBank, Ricard Ruiz, que ha defendido que esas condiciones eran innecesarias en este caso. Fuentes de otras centrales han defendido que CC OO ha asumido mayores distancias de movildiad geográfica en otros acuerdos.

«Del ERE inicialmente previsto al acuerdo finalmente alcanzado, la diferencia ha sido sideral», ha señalado un comunicado conjunto la plataforma sindical que ha suscrito el acuerdo con la dirección. El borrador consensuado pasadas las tres de la madrugada se ha firmado poco antes del mediodía, una vez redactado. Se basa en un incremento de las primas por extinciones de empleo y por movilidad forzosa, tal y como reclamaba el comité de empresa.

La última negociación se inició con una propuesta de los sindicatos, en la que reclamaban una mejora de la oferta de salidas del banco y la admisión de que se pudiera ampliar la red de las nuevas oficinas Store hasta en 340 sucursales, siempre que no alcanzaran la mitad de la red por provincial. El plan estratégico presentado en noviembre planteaba la creación de un mínimo de 600 en 2021. Los sindicatos estaban dispuestos también a que el horario de cierre de las oficinas acabara a las 14.30 y no a las 14.45, pero siempre y cuando los jueves por la tarde no se cerrara después de las 18.30. CaixaBank renuncia a abrir los martes por la tarde, como planteaba.

Los trabajadores que abandonen la entidad lo harán con una indemnización del 57% de su anualidad, más primas y sin descuento del desempleo.

Con el cierre del acuerdo, CaixaBank cumple (e incluso se avanza ligeramente) a la fecha prevista por el consejero delegado del banco, Gonzalo Gortázar, quien dijo la semana pasada que esperaba cerrar el acuerdo definitivo para mediados de este mes. La compañía considera que el acuerdo para reducir su plantilla un 7,3% es imprescindible para garantizar una mejora de su ratio de eficiencia.

El plan de CaixaBank pasa por impulsar las oficinas store, con un número más alto de trabajadores por sucursal, e ir reduciendo las oficinas tradicionales. Asimismo, quiere impulsar la presencia de trabajadores que den apoyo a la implementación de la estrategia digital del banco.

Fuente: El País