sanciones OMC

Estados Unidos debe reducir en 2.000 millones de dólares (1.800 millones de euros) los 7.500 millones de dólares (6.800 millones de euros) en las contramedidas que la Organización Mundial del Comercio (OMC) le autorizó a aplicar contra la Unión Europea (UE) debido a que las subvenciones recibidas por Airbus para su avión gigante A380 ya no tienen efectos negativos para Boeing.

Este es el elemento que se esforzó en destacar Airbus en un comunicado del fallo de la OMC de este lunes, que esencialmente vuelve a dictaminar en contra de sus argumentos en uno de los diferentes contenciosos con su eterno rival Boeing ante ese órgano.

En concreto, el constructor europeo hizo notar que, a la vista de las nuevas conclusiones del panel de la OMC, Estados Unidos «debería reducir inmediatamente» en unos 2.000 millones de euros los 7.500 millones de dólares de aranceles que legalmente puede infligir a los Veintiocho para compensar el perjuicio sufrido por Boeing.

La razón es que las ayudas que Airbus recibió a comienzos de la década de 2000 para el programa del A380 ya han dejado de ser dañinas para el fabricante estadounidense en la medida en que el avión gigante de los europeos ya no se vende y se va a dejar de fabricar porque no ha dado el resultado comercial que se esperaba cuando se concibió.

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Pero más allá de la cuestión del A380, lo cierto es que la OMC considera que la UE, y en concreto los cuatro países de Airbus (Francia, Alemania, España y Reino Unido), siguen sin cumplir con los requerimientos que les lanzó para que sus subvenciones a Airbus dejen de tener efectos desfavorables para Boeing.

El fabricante europeo puso el acento en que se han tomado medidas para corregir esos efectos y en que sigue comprometido con la UE y con sus países miembros para ajustarse a las recomendaciones del organismo de contenciosos de la OMC. A su juicio, tanto la UE como Airbus «han demostrado su voluntad de garantizar un entorno comercial justo que respete los acuerdos comerciales internacionales».

Al mismo tiempo, reprochó a la otra parte (Estados Unidos y Boeing) no haber tomado medidas para corregir «sus subvenciones ilegales» pese a otro fallo de la misma OMC de abril de 2019 sobre las ayudas de las que se benefició el fabricante estadounidense en los programas de sus aviones 737 MAX, 787 y 777X.

Airbus recordó que su posición es poner fin a todas estas disputas a través de discusiones que la Comisión Europea (CE) ha propuesto a las autoridades estadounidenses. «Un arreglo negociado es la única forma de restablecer y preservar una competencia justa y un comercio abierto que es esencial para el sector de la aviación global», concluyó.

Fuente: Cinco Días