La resaca de la suspensión del Mobile World Congress en Barcelona deja un importante agujero económico y muchas dudas acerca de quién resarcirá a los perjudicados. Pero también una pregunta sobre la proporcionalidad de la medida. El Gobierno, un día después de la drástica decisión, mantiene su relato: «No hay ninguna razón de salud pública que aconseje tomar ninguna medida o que impida la celebración de eventos de este tipo», ha dicho el ministro de Sanidad, Salvador Illa, a su llegada a una reunión con sus homólogos en Bruselas.

No fue el único miembro del Gobierno que expuso sus dudas en torno a la cancelación del congreso, para la que no encuentra motivos sanitarios que la justifiquen. «No es por ninguna alerta sanitaria en nuestro país, que estamos en una situación de respuesta muy buena», ha asegurado este jueves la vicepresidenta Carmen Calvo. Algo parecido dijo la también vicepresidenta Nadia Calviño. «Con la información disponible en este momento y la recomendación de los expertos de salud pública, no hay ninguna razón de salud pública que impida celebrar un acontecimiento de esas características en nuestro país», dijo la ministra de Economía, que destacó el sistema sanitario español como uno de los «más eficientes y eficaces del mundo».

«Tenemos un sistema nacional de salud muy potente, estamos preparados para hacer frente a cualquier situación», dijo el ministro de Sanidad. El Ejecutivo insiste así en trasladar un mensaje de tranquilidad que se ha revelado insuficiente para calmar las deserciones de la feria tecnológica catalana, finalmente víctima del miedo a un virus nacido a más de 9.000 kilómetros de Barcelona.

El Gobierno español está evaluando las últimas informaciones publicadas por las autoridades chinas, que hablan de un repunte de los casos de infección en la provincia de Hubei, el foco de la epidemia de Covid-19. «Nuestros equipos del ministerio están evaluando esta información nueva, parece que se debe a un nuevo sistema de cómputo, pero agradecemos que se dé toda la información en este caso», ha apuntado Illa.

El ministro no ha querido especular sobre por qué grandes eventos como el Salón del Motor de Ginebra, la Semana de la Moda de París, la feria de arte Arco o el Integrated Systems Europe (ISE) de Ámsterdam siguen adelante mientras el Mobile cierra sus puertas. «Nuestro objetivo único es garantizar la salud de los ciudadanos de Barcelona, Cataluña y España. Y en base a eso decidimos conforme a lo que recomiendan los técnicos y a la evaluación diaria que estamos haciendo», zanjó.

El titular de Sanidad se felicitó de que los 21 españoles repatriados de Wuhan, puestos en cuarentena en el hospital Gómez Ulla hace dos semanas, terminen este jueves su aislamiento obligatorio al no haber presentado síntomas. Y cree que España está afrontando la crisis correctamente, como prueba que solo haya habido dos casos de contagio hasta ahora. «Hay que tener una política de transparencia informativa y hacer un seguimiento diario de la evolución del coronavirus que tampoco quiero minimizar», ha advertido.

Salvador Illa se reunirá este jueves con la comisaria de Salud, la chipriota Stella Kyriakides, y ha conversado a su llegada a la capital comunitaria con sus homólogos francés e italiano. La crisis del virus será el epicentro del encuentro de los ministros. «Tiene que salir una señal clara de que trabajamos coordinadamente y de que vamos a tomar decisiones basadas en la evidencia científica y el criterio de los expertos, no en ningún otro tipo de razones», ha señalado el ministro.

Fuente: El País