La familia Agnelli, propietaria de Fiat Chrysler y de la Juventus, planea su regreso a la cúspide del sector editorial en Italia, con la compra de más de una veintena de cabeceras periodísticas, entre ellas dos de las principales del país, que suman más de tres millones de lectores: La Repubblica y La Stampa, que vuelve a las manos de la familia turinesa. La sociedad financiera Exor, de los Elkann-Agnelli, con el heredero John Elkann a la cabeza, ha anunciado la adquisición del grupo Gedi, que congrega, además de estos dos diarios, una decena de publicaciones locales, el prestigioso semanario L’Espresso y varias emisoras de radio nacionales.

MÁS INFORMACIÓN

Exor ha alcanzado un acuerdo para comprar a la compañía CIR, propiedad de la familia De Benedetti, que hasta ahora controla el grupo editorial, su participación total en Gedi, equivalente al 43,78% del capital social. El precio fijado es de 0,46 euros por acción, por una suma final de 102,5 millones de euros. La sociedad de los Agnelli, que ya posee el 5,99% del conglomerado, tomará el control cuando se complete la compra, previsiblemente la próxima primavera.

La operación marcará un cambio de era en los periódicos italianos y cerrará tres décadas de mando en el segundo coloso editorial italiano de los De Benedetti, un peso pesado del panorama editorial y político del país y tradicionales propietarios de La Repubblica. También devolverá a los Agnelli el liderazgo que comenzaron a perder en los medios de Comunicación en 2016 con su salida de RCS Media Group, que edita, entre otros, el Corriere della Sera.

Al año siguiente remataron su etapa de protagonismo en el sector tras la fusión de su editorial Italiana Editrice con Gedi, que los llevó a desprenderse de La Stampa, patrimonio de la familia fundadora de la Fiat desde el año 1920 y a entregársela a los De Benedetti. En estos pocos años de cambios en el sector y en el panorama social y político italiano, la situación se ha dado la vuelta y el papel preponderante será para los Agnelli. Exor, valorado en más de 16.000 millones y que ya es el accionista mayoritario del semanario británico The Economist, dominará también Gedi, segundo grupo editorial de Italia por volumen de negocio, con unas ventas consolidadas de 648 millones, lejos de los 975 millones de su principal rival, RCS Media Group.

Con la compra, los Agnelli deberán afrontar importantes desafíos. El más inmediato será el diseño de un plan industrial que devuelva a Gedi a la senda de la competitividad, ya que el grupo arrastró pérdidas netas de 32,2 millones de euros en 2018 y de 123,3 millones un año antes. En 2018, el coloso tuvo un beneficio bruto de explotación (ebitda) de 33,1 millones de euros; un beneficio neto de explotación (ebit) negativo en 11,1 millones; y una deuda financiera de 103,2 millones.

John Elkann ha asegurado que además de aportar la experiencia en el campo editorial, Exor proporcionará “la estabilidad necesaria para acelerar los cambios tecnológicos y organizativos”. Para los analistas el trasfondo de la operación se presenta confuso. “Resulta difícil ver cómo se puede sacar beneficio de esta maniobra”, señala Giuseppe Berta, historiador de la industria italiana y profesor de la Universidad Bocconi. Y añade: “Gedi necesita una profunda reestructuración, sobre todo digital. Además, La Stampa y La Repubblica deberán mantener un perfil diverso si quieren continuar vendiendo ejemplares. La necesidad de reducir costes y la de mantener una diversificación de las cabeceras son dos tareas que chocan entre sí”.

El anuncio de la vuelta de los Agnelli a la gestión de los medios de comunicación llega en un periodo de turbulencias en el imperio familiar, inmerso en las negociaciones para fusionar Fiat Chrysler (FCA) con la francesa PSA, fabricante de Peugeot, Citroën y Opel. El gigante de la familia turinesa se enfrenta a las acusaciones de General Motors de haber sobornado a dirigentes sindicales para recibir unos términos más favorables en la negociación de los convenios colectivos. Además, el fisco italiano ha acusado a Fiat de pagar menos impuestos de los debidos por la compra de Chrysler, algo que el grupo niega.

En Italia, algunos medios han apuntado a un hipotético intento de control de la información por parte de la poderosa familia. “La hipótesis de una finalidad política, como se hubiera hecho en otros tiempos, no tiene mucho sentido. Hoy la influencia de los periódicos en la opinión pública se ha reducido considerablemente”, señala Berta. Los periodistas de La Repubblica y L’Espressohan emitido un comunicado en el que reafirman que “la autonomía y la independencia forman parte de su ADN”.

Es habitual ver a John Elkann en las grandes citas automovilísticas en su calidad de presidente de Ferrari. Pero los analistas coinciden en que los negocios de la familia Agnelli cada vez avanzan más hacia un perfil más financiero y menos automovilístico. “El objetivo de Exor es consolidarse como una sociedad de cartera. La familia está diversificando sus inversiones”, indica el historiador Giuseppe Berta. Y agrega: “Después de la fusión con PSA, si se realiza, aunque Elkann tenga la presidencia del nuevo grupo, la gestión la guiará Carlos Tavares [actual responsable de PSA], por lo que verá reducida su responsabilidad operativa”. 

Fuente: El País