La economía de Estados Unidos registró el pasado noviembre un sólido repunte en la creación de empleo, tras registrarse 266.000 nuevos ocupados ese mes. Se debe en parte al fin de la huelga en General Motors. La tasa de paro, entretanto, bajó una décima y se situó en el 3,5%. El dato es mejor de lo esperado y justificaría que la Reserva Federal mantenga los tipos de interés intactos.

La última reunión del año de la Fed se celebra el martes y miércoles próximos. El consenso de Wall Street anticipaba 187.000 ocupados. El dato conocido este viernes no solo lo supera con comodidad, sino que el ritmo de contratación es además el segundo más robusto desde los 312.000 empleos registrados en enero. El promedio anual es de 180.000 ocupados, en este caso inferior a los 223.000 de media mensual en 2018.

Los tipos de interés en EE UU están en una banda entre el 1,5% y el 1,75% desde finales de octubre, cuando se decidió el tercer recorte consecutivo de un cuarto de punto. El presidente de la Fed, Jerome Powell, anticipó poco después durante su última comparecencia ante el Congreso que se mantendrán a este nivel mientras no se observe un “deterioro material” en la economía.

El jefe de la autoridad monetaria, así como otros miembros que intervinieron públicamente, considera que la estrategia actual es suficiente para sostener la expansión económica. Sin embargo, los riesgos para la economía persisten. El presidente Donald Trump debe decidir el 15 de diciembre si extiende los aranceles a productos importados chinos por valor de 160.000 millones de dólares (144.700 millones de euros).

Trump no ha tardado en acudir a las redes sociales para celebrar el buen dato de empleo. Y eso pese a que hace aún más improbable que el próximo movimiento de la Fed sea el recorte de tipos. El presidente presiona, incluso, para que los lleve a cero como están haciendo otros países. Pero el indicador de noviembre y las revisiones al alza para los dos meses previos dan argumentos justo para lo contrario.

El paro del gigante automovilístico General Motors provocó que en octubre se registrara una pérdida de 43.000 asalariados en el sector manufacturero. En noviembre se contabilizaron, sin embargo, 54.000 nuevos ocupados gracias a que, como explica el Departamento de Empleo, los trabajadores en la industria automotriz regresaron a sus puestos de trabajo tras 40 días de huelga.

También contribuyeron a acelerar la contratación los sectores de salud, entretenimiento y servicios profesionales. Pese a esta solidez, los salarios no suben tanto como se esperaba, lo hicieron dos décimas en el mes, y eso da margen a la Fed del lado de la inflación. El incremento anual de los sueldos alcanza el 3,1%. La economía creció en el tercer trimestre a una tasa anualizada del 2,1% y se espera que se mantenga en la recta final del año.

Fuente: El País