El valor de la sostenibilidad estará en el impacto

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Llegó el día de entrega de notas. Las de Dow Jones Sustainability Index 2018. Algo más de 3.500 compañías de 58 sectores y 29 países fueron sometidas a una exigente evaluación y hoy, por fin, pueden ver los resultados. 30 de ellas eran españolas. En un entorno competitivo cambiante, en el que el 85% del valor de las compañías está en sus activos y recursos intangibles y en la confianza que son capaces de generar, con desafíos globales que ponen la sostenibilidad en el centro de las oportunidades y los riesgos, no es un hecho menor que aumente la relevancia de este tipo de evaluaciones e índices.

Crece la inversión responsable en el mundo y cada vez más evaluadores incorporan criterios ambientales, sociales y de buen gobierno (ASG) en sus decisiones de recomendación e inversión. S&P lo hace desde el año 1999, en el que, con la ayuda de RobecoSam, publicó por primera vez un índice basado en las best in class de la sostenibilidad, el Dow Jones Sustainability Index (DJSI).

Hoy los estudios nos dicen que la inversión sostenible creció un 25% entre 2014 y 2016, mientras el PIB lo hizo un 5% en ese periodo. En España, según el Observatorio de Inversión Socialmente Responsable, el patrimonio gestionado en función de criterios ASG fue un 17% mayor que el año anterior y un tercio de la inversión institucional ya es sostenible. Por eso hoy hay 317 compañías algo más contentas que ayer. Son las que han resultado elegidas en este selectivo de excelencia que este año ha evaluado, además de los aspectos tradicionales económicos, sociales y ambientales, cuestiones nuevas relacionadas con la estructura de propiedad, la evaluación de los impactos asociados al cambio climático, los mercados internos de carbono, el pago de impuestos o la influencia política (ver artículo de abril de 2018 en Tendencias).

Las empresas españolas también tienen motivos para alegrarse. Quince de las integrantes del índice mundial, DJSI World 2018, son de nuestro país, lo que supone 50% de las invitadas. Tres de ellas, además, lideran sus respectivos sectores. Son Naturgy en el sector gas; Inditex en el sector distribución, y Enagás en oil & gas almacenamiento y transporte. Los sectores con más presencia española son banca y utilities, que incorporan cuatro compañías cada uno. En banca, además, hay dos nuevas incorporaciones de nuestro país este año: BBVA y Bankinter. La tercera incorporación es la de Mapfre en el sector seguros. Trece de estas compañías también son integrantes de DJSI Europe, uno de los ocho índices regionales con los que cuenta el selectivo.

Los avances en el terreno de la sostenibilidad tendrán resultados para ellas. Sus esfuerzos en mejorar sus modelos de Gobierno y de gestión en aspectos como la ética empresarial, la gestión de riesgos, la relación con los clientes, la cadena de suministro, los derechos humanos, la gestión del talento, la salud y seguridad laboral, la gestión ambiental o la ciudadanía corporativa no caerán en saco roto.

La inversión sostenible que crece lo hace siguiendo diferentes modelos. Es el modelo más tradicional, el de exclusión, el que más avanza, aunque surgen nuevos modelos que confían en el atributo diferencial del desarrollo sostenible y en la capacidad de incrementar su valor en aquellas compañías capaces de minimizar riesgos y aprovechar oportunidades a través de la sostenibilidad.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible, los compromisos del Acuerdo de París, las recomendaciones del Task Force on Climate-related Financial Disclosures (TCFD) o los trabajos en los que se encuentra en la actualidad el Grupo de Expertos de Alto Nivel sobre Finanzas Sostenibles (HLEG) de la Comisión Europea para culminar una estrategia de finanzas sostenibles orientan el modelo hacia la evaluación de los impactos y harán más deseables a aquellas compañías capaces de contribuir en la transición hacia un modelo económico más sostenible.

Hacer frente a los desafíos globales en el ámbito de las infraestructuras (transporte, energía, agua y telecomunicaciones), sin ir más lejos, puede requerir 57 billones de dólares hasta 2030. El apetito inversor existe, y estará ligado al impacto. Es por ello que esta perspectiva habrá de teñir los modelos de evaluación, gestión y reporte de las compañías que quieran jugar las grandes ligas no solamente hoy, sino también en el futuro.

Jerusalem Hernández Velasco es directora de riesgos y sostenibilidad de KPMG en España

Fuente: Cinco Días

2018-09-14T05:11:20+00:00