Estalla la crisis turca: la lira cae un 15% y contagia a las Bolsas y a las divisas

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La crisis turca, larvada desde hace meses y que empezó a extenderse esta semana, ha estallado en toda su magnitud, con una caída de la lira que, por momentos, roza el 20%. Una fuga de capitales en toda regla que empezó a primera hora de la mañana y que se agravó con el paso de las horas, contagiando a mercados de Bolsa, deuda, materias primas y divisas en todo el mundo y desatando la huida de los inversores de los activos de riesgo.

El conflicto diplomático entre Ankara y Washington a cuenta de un religioso detenido por Ankara ha hecho estallar una situación de inestabilidad larvada desde hace meses. La inflación turca está en el 16%, el déficit comercial en el 6% y el Banco Central, tutelado por Erdogan, se ha resistido a subir tipos, fomentando un crecimiento basado en el crédito difícil de sostener en el tiempo: el dinero extranjero hace meses que dejó de entrar en Turquía y ahora sale despavorido. Las sanciones de EE UU conocidas esta semana (amenazando con sacar a Turquía de la lista de 120 países que no paga aranceles en determinados productos) han sido la puntilla.

El mercado aguardaba con esperanzas el plan del Gobierno turco para abordar la fuga de divisas, pero la intervención de Erdogan, en lugar de aliviar a los inversores, los ha puesto aún más nerviosos. El autoritario líder ha pedido a los ciudadanos que cambien sus euros y dólares por liras, en un intento de reflotar a la divisa turca. El dirigente turco ha calificado la situación que vive el país como batalla nacional. “Ellos tienen los dólares, nosotros tenemos a nuestro pueblo y tenemos a Dios”, había afirmado horas antes. El ministro de Finanzas, yerno de Erdogan, compareció públicamente, sin anunciar medidas de relevancia.

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La politización de la crisis se agravaría poco después, cuando Donald Trump anunciaba a través Twitter que doblará los aranceles al acero y aluminio turco, hasta el 50% y 20%, respectivamente, afirmando que “no tenemos buenas relaciones”. Turquía es el noveno exportador de acero del mundo, y su primer cliente es Estados Unidos. La noticia desplomó la Bolsa de Estambul, que hasta el momento se había mantenido más o menos al margen de las caídas.

A última hora de la tarde, el Fondo Monetario Internacional (FMI) aseguró no haber recibido ninguna comunicación oficial de que el Gobierno turco estuviera estudiando la posibilidad de solicitar asistencia financiera. 

Contagio en Europa

Principales cotizaciones

La crisis tardó poco en contagiar a la Europa continental. El BCE, según publica Financial Times, está vigilando la exposición al país de varias entidades europeas, como la española BBVA, Unicredit o BNP. El Mecanismo Único de Supervisión (dependiente del BCE) estaría analizando el sector está cubierto ante el desplome de la moneda en un mercado donde el 40% de las deudas están en divisas: la depreciación de la lira, del 40% en el año, castigará sin duda la capacidad de empresas y particulares turcos para pagar esas deudas.

 El Ibex, así, cae un 1,56% y se sitúa en niveles de junio. En la semana los descensos alcanzan el 1,41%. BBVA, con su fuerte exposición a Turquía, se hunde un 5,16%. Pero el contagio no se limita a los valores directamente expuestos: los bancos bajan en torno al 2,5% y al 3,5%, con los inversores con modo pánico activado: venden activos de riesgo (y la banca española tiene aún ese sambenito) y compran refugios: bonos alemanes y estadounidenses. Incluso Wall Street arrancó la sesión con una pérdida del 1%, que se redujo al cierre hasta el 0,8%.

Gran parte de los créditos del país están concedidos en moneda extranjera, por lo que la caída de la lira disparará la deuda medida en divisa local

Arcelor Mittal se deja más del 2%, en línea con otras empresas europeas de materias primas, pues este sector depende en buena medida de los señalados mercados emergentes. Otros valores señalados en Europa son los citados Unicredit y BNP, que caen en torno al 4%. Castigado por estas dudas, el euro arranca el día con una caída del 0,6% a los 1,146 dólares, en el nivel más bajo en 12 meses.

Pocas soluciones a la vista

El mercado especula con las escasas soluciones a la vista para Ankara: o un rescate por parte del FMI o la implantación de controles de capitales. En ambos casos se prevé también una subida adicional de los tipos de interés oficiales. UBS señala que el Banco Central del país, que se ha resistido a subir los tipos desde el 17,75% actual, debería elevarlos entre 350 y 400 puntos básicos, hasta situarlos entre el 21,25% y el 21,75% para estabilizar su moneda. Más agresivos aún se muestran Bart Hordijk, analista de Monex Europe, que prevé un alza de las tasas en hasta 500 puntos básicos hasta el 22,75%. “El incremento del precio del dinero ayudaría a calmar a los mercados y mostrar un claro compromiso del Banco Central de la República de Turquía para respaldar la moneda”, afirma.

Las caídas en la Bolsa ya venían, en todo caso, desde la jornada bursátil en Asia. Sin novedades en el frente comercial, los inversores dan por hecho que no habrá renegociación entre China y Estados Unidos, al menos hasta las elecciones legislativas de noviembre. Un escenario que no es dramático pero que, combinado con la difícil situación geopolítica, los riesgos emergentes y la perspectiva de tipos más altos en la Fed, quita las ganas de comprar al inversor.

También baja con fuerza el rublo tras las sanciones estadounidenses anunciadas ayer sobre Rusa (en este caso, por el espía envenenado cerca de Londres): se deja un 5% en la semana y ha tocado mínimo desde 2016, en 69 rublos por dólar. El dinero tiende a salir precipitadamente en cuanto olfatea problemas, y el riesgo de contagio a otros países empieza a preocupar. El zloty polaco, por ejemplo, baja un 1% esta mañana. Las primas de riesgo de España e Italia repuntan a 106 y 259 puntos, con el bono alemán bajando el rendimiento dada su condición de valor refugio y el estadounidense en el entorno del 2,9%.

El dólar, mientras, repunta gracias también a su condición de refugio ante la inestabilidad imperante. Con el yuan y el euro a la baja, está en máximos de 12 meses frente a una cesta de las principales 10 divisas del mundo. El IPC de Estados Unidos, la principal referencia económica del día, quedó en el 2,9% interanual en julio, mismo dato que en junio, si bien el IPC subyacente escaló una décima al 2,4%.

Es el nivel más alto desde 2008 para esta mediad de la inflación, que excluye elementos volátiles como petróleo o alomentos. Aunque los analistas esperan que la menor presión del combustible afloje el IPC general, la subida del subyacente y el posible impacto de la guerra comercial hacen prever al inversor que el plan de la Fed de subir los tipos dos veces más este año sigue estando vigente.

Fuente: El País

2018-08-10T19:00:39+00:00