El negocio de las principales concesionarias europeas de autopistas se va a resentir seriamente este año, según un completo informe elaborado por analistas de Royal Bank of Canada (RBC) sobre el impacto del Covid-19, pero también se avista una considerable recuperación en 2021. El analisis refleja que las francesas Vinci y Eifagge, la española Ferrovial y la italiana Atlantia, matriz de Abertis, destacan por capacidad de resistencia, sobre el resto del sector, bien por su diversificación geográfica, por las posiciones de tesorería o por la calidad de los activos.

La actual crisis sanitaria y económica va a lastrar el tráfico en las autopistas de peaje, según estimaciones de RBC, entre un 15% y un 20% entre las principales concesiones de estos grupos en el ejercicio 2020, previéndose la reanimación del mismo ya en 2021. Bajando más al detalle, el informe marca una disminución del tráfico de pago del 60% en el periodo de abril y mayo, a la que seguiría una bajada media del 5% en los siguientes meses. Esta última previsión, apunta el banco canadiense, está sujeta a la evolución de la pandemia y el ritmo de recuperación de la actividad.

RBC espera caídas medias del 20% en el ebitda de las operadoras de autopistas y aún del 5% en 2021. Unos descensos que serán más acusados en el beneficio por acción.

Estimación de resultados

En el caso de las concesionarias con peso en España, para Ferrovial se augura un descenso del 16,5% en ingresos por sus autopistas y del 5,1% en el ebitda, mientras el beneficio por acción en 2020 subiría un 2,7%. Teniendo en cuenta todos los negocios, las cuentas de Ferrovial deberían reflejar este año un recorte del 17,6% en las ventas, con una estimación de 4.985 millones, y una mejora del 620% en el ebitda, previsto en 547 millones. Con un beneficio neto de 297 millones, se espera que la compañía que preside Rafael del Pino se ajeje definitivamente del terreno de pérdidas motivado por duras provisiones. Esta última cifra de rendimiento neto sería, superada la pandemia del coronavirus, de 471 millones en 2021 y de 536 millones en 2022.

RBC marca una caída del tráfico del 15% en todo 2020 en la mayor autopista de Ferrovial, la 407 ETR de Toronto. Para el negocio de Construcción, por su parte, se espera un descenso del 20% en facturación.

Respecto a Atlantia, los analistas de Royal Bank of Canada esperan reducciones de ingresos por el negocio de autopistas del 23% este año, un desplome del 34% en el ebitda y un beneficio por acción que cae un 75%.

Para la propietaria de Abertis se fija una estimación de ventas que no alzanza los 9.100 millones este año (11.600 millones en 2019), y un ebitda que pasa de 7.425 millones a casi 5.000 millones (el 56% aportado por Abertis por el 21% que entregarían las autopistas italianas). El beneficio neto se resiente en las previsiones de RBC, de 1.644 millones en 2019 a 452 millones en este 2020, para subir en 2021 a 1.279 millones.

Precios objetivo

Pese a no realizar cambio en las calificaciones de esas compañías, el banco sí ha revisado a la baja sus precios objetivo en una media del 15%. Establece una cotización de 25 euros para Ferrovial desde la anterior meta de 29 euros (cotiza hoy en torno a los 19,4 euros).

Atlantia tiene un nuevo objetivo de 21 euros frente a los anteriores 26 euros (12,3 euros hoy en Bolsa); para Vinci el precio a 12 meses vista baja de 107 a 95 euros (64 euros de cotización actual), y el objetivo para Eiffage es de 100 euros por acción desde una anterior estimación de 115 euros (59,4 euros ahora en el parqué).

En líneas generales, el sector concesional tiene “suficiente liquidez para soportar un año de severa disminución del tráfico y de ingresos limitados”, citan los analistas de RBC.

¿Dividendos en riesgo?

Pese al colchón de liquidez de las mayores concesionarias europeas, el informe alerta sobre la posible revisión de los dividendos de Vinci y Eiffage si el tráfico se ve lastrado hasta finales de junio por el actual confinamiento en buena parte de Europa. Las dos referencias francesas también se ven presionadas por la previsible caída de sus negocios como constructoras.

Vinci guarda en su caja 6.800 millones en efectivo y líneas de crédito por disponer que alcanza 8.300 millones. Este año le vencen 2.000 millones de deuda.

Eiffage cuenta con una línea de crédito de 2.000 millones a favor de su filial APRR, a lo que suma 1.600 millones en efectivo al cierre de 2019. En contra del grupo galo pesan acuerdos con la banca que fijan ratios de deuda neta sobre ebitda (menos de 7 veces) cuyo incumplimiento podría derivar en amortizaciones anticipadas de deuda.

Respecto a Atlantia, la entidad resalta su alto apalancamiento tras la compra de Abertis, por los que “probablemente enfrentará los mayores desafíos para generar suficiente efectivo y cubrir sus inversiones de capital y el pago de la deuda”. El grupo italiano cuenta con 10.000 millones en efectivo, líneas de crédito disponibles por 1.300 millones en ASPI y de 3.400 millones en Abertis. La propia compañía ha lanzado mensajes tranquilizadores al mercado.

Fuente: Cinco Días