Te haces de un equipo si lo puedes ver». El mantra resuena por las oficinas de Footters en el estadio de la Cartuja de Sevilla. Es paradójico que una de las principales empresas emergentes del país tenga su sede en un recinto que desde diciembre de 2018 está cerrado a cualquier evento deportivo. La decadencia de la instalación contrasta con el éxito de un proyecto andaluz que se ha convertido en la televisión oficial de la Segunda B y la Tercera del fútbol español. «Competiciones que antes no tenían visibilidad ninguna, gracias a Footters no sólo se están viendo, sino que además se están poniendo en valor», explica el director general, Julio Fariñas.

La compañía es una OTT (plataforma de contenidos a través de Internet) que retransmite los partidos del fútbol modesto. El servicio fue un anhelo de Fariñas desde sus tiempos de futbolista porque «era un activo que no se estaba explotando». Tramó con el director de negocios, José Miguel Sánchez, una especie de red social que conectara a distintos actores del fútbol, «pero siempre a través del vídeo». Un torneo de fútbol base en el Algarve (Portugal) confirmó que «había aficionados que querían verlo»: desde padres y aficionados a ojeadores. «A un golpe de clic puedes ver los partidos de la Segunda B en cualquier parte del mundo», dice Rafael Olmos. Este estudiante de Ciencias del Medioambiente está de Erasmus en Italia y esta temporada no puede asistir a la Nueva Condomina para ver los partidos del Real Murcia, su «equipo del alma». Se suscribió a Footters y piensa renovar cuando vuelva a casa porque «la televisión autonómica no te garantiza siempre que vaya a dar los partidos de fuera».

Footters inició las emisiones en noviembre de 2017 y para enero de 2018 ya podían verse en directo algunos partidos de Segunda B. Badajoz, Écija y San Fernando fueron los clubes pioneros en esta democratización del fútbol, cuyo coste de producción «era súper elevado» en comparación con la rentabilidad de la emisión. También llegaron algunos obstáculos. «Profesionalizar un fútbol que no lo es cuesta», resalta el responsable de planificación e inversiones, Paco Hidalgo.

Los propios miembros fundadores fueron club a club convenciendo a sus presidentes. «Ve a explicarle a un presidente de Tercera, que lo mismo está cortando el césped que está vendiendo bocadillos en la barra, que vamos a emitirle los partidos», comenta Fariñas. Replicaban con otra pregunta: «Y, ¿cuánto me vas a pagar?». La empresa les presentó un modelo de negocio de revenue share: «Un club, a través de una cesión de derechos, recibe un servicio de producción y distribución del partido. Además se intenta conseguir ingresos a través de suscriptores, publicidad y patrocinio. Y compartimos beneficio».

La apuesta les salió bien y en la actualidad tienen adscritos a 54 clubes (de 80) de Segunda B y a casi la mitad de Tercera, unos 155. «Estos derechos no valían nada hasta que hemos llegado nosotros», dice Fariñas, quien destaca el trabajo de algunas televisiones autonómicas. La empresa no cuenta todavía con datos sobre el valor de mercado de los derechos televisivos de estas competiciones, pero calcula que puede estar en torno al millón de euros. «Es lo que los clubes ya han ganado gracias al reto audiovisual. Nuestra intención es poder igualar esa cifra y conseguir que, por año, se generen dos millones de euros». Footters, que en la actualidad da pérdidas, busca «alcanzar el umbral de rentabilidad durante 2020 y tener un beneficio de un millón de euros», espera Hidalgo.

Vías de ingresos

La plataforma genera nuevas vías de ingresos para los equipos de las categorías inferiores e intenta sacar rédito a sus activos. «Ahora tiene sentido que alguien patrocine un balón o le ponga título a la Segunda B», explica el director de marketing, Julio Muñoz. Y añade: «Si no se ven los partidos del Barakaldo, del Portugalete, del Don Benito o del Crevillent, nunca se va a generar una interacción de ningún tipo».

El vínculo con el club de la tierra es una baza a explotar, aunque Olmos no sólo sigue al Real Murcia. También ve partidos del Cartagena, Jumilla o Yeclano. El coste del servicios es de 6,99 euros al mes y es una ventana al «verdadero fútbol», dice este joven abonado que ensalza a los aficionados «de verdad» que llenan «los campos con más pasión». Ya sean simpatizantes, ojeadores o locos del fútbol, Footters cuenta con más de 30.000 suscriptores y obtuvo unos ingresos recurrentes de 1,7 millones de euros en 2018.

La empresa se une a otras plataformas de contenido deportivo online como LaLiga o DAZN en una tendencia que va al alza. Aunque los internautas que optan por estos servicios a través de las OTT (17,9%) siguen estando lejos de aquellos que eligen los vídeos cortos (55,7%), las series (50,1%) o las películas (34,7%), según el Informe Económico Sectorial de las Telecomunicaciones y el Audiovisual 2018 de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Pero los datos muestran la consolidación de unos proyectos gracias al crecimiento interanual del consumo del casi 10% a finales del primer semestre de 2019.

El patrón de Footters es «escalable» de cara al futuro. La start- up andaluza ya opera en México, donde emite la segunda división y busca recalar en otros mercados europeos y latinoamericanos. También tienen el reto, a tres años vista, de retransmitir competiciones en EE UU. Con 27 socios, de los cuales ocho son los fundadores y cuentan con un 43% del accionariado, la compañía no ha dejado de «levantar capital» desde los inicios. La aportación de futbolistas, como Álvaro Negredo y Adrián San Miguel, ha sido clave para sacar adelante «una idea que valía cero», como determina Fariñas, que sitúa el valor actual de la compañía en 8,5 millones de euros. La última ronda de inversión ha sido de 900.000 euros.

Impulso 123

Footters va de la mano del sentimiento de aquella persona que pintarrajeó «El fútbol es de los aficionados» en una de las paredes de la ciudad deportiva del Betis. Se ha convertido en una solución para aquellas federaciones o ligas que quieren dar visibilidad a sus competiciones y el nuevo formato de la Copa del Rey es «más beneficioso para los clubes de menos categoría y para los aficionados», dice Fariñas. Si hay algún ‘Alcorconazo’ (victoria de 4-0 del Alcorcón al Real Madrid en 2009) u otro milagro, los seguidores del fútbol modesto podrán felicitarse. Además ahora tienen la oportunidad de seguir la temporada de estos equipos en directo o bajo demanda.

El recién anunciado proyecto ‘Impulso 23’, de la Real Federación de Fútbol Española (RFEF), busca aumentar los ingresos de los clubes de Segunda B y Tercera. Esto extiende la colaboración con Footters, ya que todos los clubes que se unan a la iniciativa obtendrán un mínimo de 20.000 euros por los derechos televisivos que se incrementarán a 50.00 euros si se clasifican para la liguilla de ascenso. «La idea es emitir a partir de la segunda vuelta un mínimo de dos partidos por grupo de Tercera», dice Fariñas. Además cabe la posibilidad de que cada federación territorial quiera aumentar el número de retransmisiones. En Footters esperan emitir unos 3.000 partidos al final de esta temporada.

Fuente: El País