La banca española ha acelerado en 2019 sus planes para aligerar la red de sucursales. En el conjunto del año, las entidades recortaron 2.160 oficinas, superando ampliamente los 1.309 cierres del año anterior. Este ritmo fue especialmente intenso en el último trimestre del año, ya que clausuraron 1.004 establecimientos, lo que supone el mayor nivel desde 2013 (entonces se cerraron 1.711 locales en un solo trimestre), según los datos publicados ayer por el Banco de España.

Y es que, ante la dificultad que supone para el sector bancario generar ingresos en un entorno de tipos negativos que se mantienen en mínimos históricos, una de las recetas que han venido aplicando las entidades ha sido recortar en gastos operativos a través del cierre de oficinas. Todo ello, unido a la transformación digital del negocio, ha provocado que la estrategia de muchos bancos se haya basado en clausurar dos sucursales que se encontraban en localizaciones cercanas para abrir macrooficinas con mayores prestaciones en materia de asesoramiento y atención al cliente y con horarios más amplios que las oficinas tradicionales.

Además, las cifras totales de cierre de 2019 están influenciadas por las reestructuraciones que acometieron Santander y CaixaBank a lo largo del año. La entidad presidida por Ana Botín aprobó junto a los sindicatos recortar 1.150 oficinas y, según informó CincoDías, en el mes de noviembre ya estaban todas cerradas, a falta de un centenar.

Por su parte, CaixaBank recogió en su plan estratégico hasta 2021 el objetivo de cerrar 850 sucursales y, aunque en principio el proceso se iba a llevar a cabo en los tres años que dura el plan, la entidad catalana ha acelerado los plazos por lo que cumplirá el objetivo a mediados de 2020, antes de lo previsto.

A diciembre de 2019, la banca española (incluida bancos tradicionales, antiguas cajas de ahorros y cooperativas de crédito) contaba con un total de 23.851 oficinas, lo que supone un 47,8% menos que las sucursales operativas que había en 2008, cuando las entidades financieras sumaban 45.707 locales, el número más alto de la historia del sector desde que el Banco de España elabora estas estadísticas.

Por comunidades autónomas, Cataluña es el territorio que ha sufrido un mayor cierre de oficinas, con 360. No obstante, es la segunda autonomía con mayor volumen de sucursales (3.241). En segundo lugar se sitúa Andalucía con 330 cierres, seguida de Comunidad Valenciana (227) y Madrid (224).

Por el lado contrario, Cantabria y La Rioja (cerraron el año con 25 sucursales menos) y Navarra (26) fueron las que menos recortes de oficinas bancarias experimentaron.

Fuente: El País