La colocación de las elecciones generales el 28 de abril, una fecha tan próxima al Primero de Mayo, día internacional del Trabajo, era todo un presagio de que la celebración de tal conmemoración en las plazas de España iba a estar dominada por los resultados de tales comicios fuera cual fuera el desenlace y que los empresarios tampoco se iban a quedar callados. Ganó, como se sabe, el PSOE, pero lejos de la mayoría absoluta; progresó Ciudadanos; se hundió el PP; algo parecido Podemos, aunque salvara los muebles, e irrumpió la ultraderecha de Vox, quedando abierta la horqueta para pactos (eso que se denomina geometría variable) a diestra y siniestra.

La Empresa Familiar prepara su mensaje a Sánchez. Francisco Riberas, presidente del Instituto de la Empresa Familiar (IEF), además de del grupo Gestamp, tendrá oportunidad el martes de elevar al presidente del Gobierno la petición del colectivo que representa en la asamblea general que celebra en Madrid. Riberas ya demandó a Sánchez el pasado octubre en el Congreso que celebró el IEF en Valencia que dejara el cortoplacismo y mirara más lejos en un encuentro en el que no fue precisamente muy familiar para el presidente. Ahora lo podrá reiterar, aunque el invitado en esta ocasión no sea político, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos.

Álvaro Nadal relata su visión d ela economía. ‘Lo que no son cuentas son cuentos’. Álvaro Nadal, exministro de Energía en el último Gobienro de Mariano Rajoy y en la actualdiad retirado de la actividad parlamentaria, ha escrito el libro que lleva este título. Son “relatos sobre los éxitos, fracasos, fortalezas y debilidades de la economía española”, editado por Deusto. Para presentarlo, el que también fue jefe de la oficina económica del presidente impartirá una conferencia con Rajoy y Santiago Satrústegui de acompañantes. Momento pintiparado para valorar también los resultados electorales.

Las notas desde la trinchera del diputado Marcos de Quinto. El electo diputado de Ciudadanos Marcos de Quinto (segundo en la lista de Madrid) acaba de sacar a la luz, prácticamente coincidiendo con los comicios, ‘Notas desde la trinchera’ (Deusto), “una visión fresca y sincera de un alto ejecutivo sobre la vida y la empresa”. Se trata de un repaso a la trayectoria de su paso por Coca-cola, de la que fue presidente en España y vicepresidente del grupo mundial, responsable de marketing. “Un canto a la rebeldía en la empresa y en la vida” de este iconoclasta que llevará una visión distinta al Parlamento.

Y, con este panorama, sindicatos y organizaciones empresariales han hecho una curiosa pinza a Pedro Sánchez. Aunque con proclamas muy diferentes, sí coinciden en reclamar un Gobierno estable que lleve a cabo las reformas necesarias para mantener el crecimiento y luchar contra la desaceleración económica. Pero divergen en cómo hacerlo y con quién. Mientras los empresarios reclaman que lo haga con Ciudadanos e, incluso, con el PP; los sindicatos proponen que se forme un Ejecutivo progresista apuntando como socio a Unidas Podemos.

Los primeros que salieron a la palestra fueron los empresarios. Apenas unas horas después del cierre de las urnas, el líder de la patronal CEOE, Antonio Garamendi, que no solo sugirió a Sánchez la alianza con Ciudadanos (además de ser los dos grupos que han salido más beneficiados de los votos), sino que sorprendió a propios y extraños al asegurar que “pueden formar un Gobierno de centroizquierda con el que los empresarios se sienten muy cómodos” para la estabilidad y moderación que reclaman los empresarios.

El patrón de patronos fue más allá y también subrayó que el PSOE podría gobernar en solitario con el apoyo del grupo liderado por Albert Rivera e, incluso, del dirigido por Pablo Casado en pactos concretos de alcance estatal. “Al fin y al cabo”, recalcó, “si ha gobernado con 85 diputados, con 123 podrá hacerlo de forma más holgada y tranquila”.

Garamendi no fue el único que se expresó en ese sentido. También la patronal catalana Foment del Treball, que preside el exdiputado de CiU Josep Sánchez Llibre, apeló a esas alianzas para impulsar reformas concertadas en las que participen los agentes sociales para favorecer la competitividad y el crecimiento.

La CEOE sorprendió al sugerir un Ejecutivo de “centroizquierda” con la formación de Rivera

Los sindicatos plantean un gabinete progresista que derogue la reforma laboral y la de pensiones

La Cámara de Comercio de España y el Círculo de Empresarios no tardaron en unirse. Sin ser tan explícitos como Garamendi, las instituciones que presiden José Luis Bonet y John de Zulueta destacaron que confían en que los resultados contribuyan a despejar las incertidumbres políticas y formar un Gobierno sólido y estable, “alejado de postulados extremistas y comprometido con una política económica realista”. Es decir, blanco y en botella: en ese perfil no entra Unidas Podemos.

Precisamente todo lo contrario de lo que exigen los sindicatos, que esperaron a contar con el altavoz que supone la celebración del Primero de Mayo. Nada menos que 75 altavoces en toda España, con la presencia de los secretarios generales de UGT y Comisiones Obreras, Pepe Álvarez y Unai Sordo, en la manifestación de Madrid, a la que asistió también el secretario de Organización del PSOE y ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, y responderles a través de los medios allí mismo que las preferencias es seguir gobernando en solitario con acuerdos programáticos por mucho que Álvarez y Sordo dejaran bien claro que quieren un Gobierno progresista que derogue los elementos más lesivos de las reformas laborales (la del PSOE y la del PP) y la de las pensiones de 2013 (del PP), un Gobierno para acabar con la precariedad y la desigualdad y reparta la riqueza. Y que el compañero de viaje debe ser Unidas Podemos. De momento, Sánchez, que prometió que derogaría la reforma laboral cuando estaba en la oposición, se inclina más por elaborar un Estatuto de los Trabajadores del siglo XXI. Pero para Sordo y Álvarez primero hay que negociar las reformas.

Los mensajes fueron incesantes y constructivos, mientras la calle gritaba “Con Rivera, no”. Lo dijo Sordo: “No ha terminado nada; tenemos unas elecciones el 26 de mayo, hay que movilizar el voto para conseguir mayoría progresista en la UE por la cuenta que nos trae”. Y lo dijo Álvarez: “Este Primero de Mayo tiene que ser el inicio de una movilización, necesitamos mantener la presión permanente para que no se baje la guardia, es la hora de recuperar derechos y libertades”.

La oportunidad sindical

Para los sindicatos, el resultado de las elecciones “es una oportunidad para diseñar un país para las próximas dos décadas con clave progresista”, pero también lo es internamente. Han dado pasos para adaptarse a la sociedad moderna digitalizada; pero ahora tienen la oportunidad para recuperar protagonismo en la sociedad y que la calle reconozca el primordial papel que realizan para los trabajadores. Es también la oportunidad para impulsar el diálogo social contando con la necesaria complicidad de los empresarios.

Fuente: El País