El expresidente de El Corte Inglés, Dimas Gimeno, en la junta de accionistas de 2017El expresidente de El Corte Inglés, Dimas Gimeno, en la junta de accionistas de 2017

En poco o nada se parecerá la junta de accionistas que El Corte Inglés celebrará este domingo con la del año pasado. Entonces, en la noche del sábado, apenas unas horas antes de su celebración, el grupo de distribución confirmó un acuerdo con su expresidente, Dimas Gimeno, para que este abandonara el grupo después de más de 20 años en él. De no haberlo hecho, el consejo de administración habría incluido en el orden del día de la junta una votación para su cese como consejero.

El Corte Inglés ponía así fin a un conflicto que comenzó en octubre de 2017, cuando a Gimeno se le retiraron sus funciones ejecutivas, y se enconó desde abril, cuando comenzó un conflicto público y abierto con sus primas y consejeras del grupo, Cristina y Marta Álvarez.

El Corte Inglés indemnizó a Gimeno con cerca de 8,5 millones, y este, con 42 años, ha intensificado en los últimos meses su actividad como analista y conferenciante en foros sobre retail. La incógnita es si el que fuera designado por Isidoro Álvarez como su sucesor acudirá a la cita del domingo.

Fuentes cercanas al expresidente de la compañía confirman a este periódico que sí tiene derecho a asistir. Además de las acciones que posee a través de la sociedad de cartera IASA, equivalentes al 3% del capital de El Corte Inglés, Gimeno también tiene acciones del grupo a título individual. Los estatutos del grupo permiten a cualquier accionista con un número de títulos equivalentes a un valor nominal de 600 euros acudir a la junta.

El entorno de Gimeno confirma que supera ese umbral. Sin embargo, a cierre de esta edición, el expresidente del grupo no había decidido su asistencia a la cita.

La misma sería uno de los puntos de mayor reclamo informativo de una jornada que se prevé tranquila y sin grandes sorpresas. Entre los puntos del orden del día más destacados está la fusión entre Bricor y El Corte Inglés.

La compañía explicó hace unas semanas que la intención de este movimiento es “mejorar y complementar la oferta comercial, al mismo tiempo que se aprovechan las sinergias entre ambos formatos”, aunque esta filial no ha conseguido ser rentable desde su creación en 2006, acumulando desde entonces pérdidas que han superado los 110 millones de euros, a falta de conocer los resultados del ejercicio 2018. En el mismo, sus ventas cayeron un 18% hasta 90 millones.

Otro punto importante será la aprobación del mayor dividendo en los últimos diez años, un total de 75 millones de euros, gracias a la mejora del 28% experimentada en el beneficio neto del último ejercicio que alcanzó los 258 millones. El año pasado, la junta aprobó un dividendo de 60 millones. Esta votará el domingo, además, la ratificación de las transmisiones de las acciones en cartera, la autorización para la adquisición de acciones propias o la aprobación de remuneración del consejo.

Fuente: Cinco Días