Los desahucios de viviendas en España se situaron en el tercer trimestre de este año en su nivel más bajo desde que comenzaron a recogerse cifras en 2013. De acuerdo con la estadística sobre el Efecto de la Crisis económica en los órganos judiciales, que recaba el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), en España los juzgados practicaron entre los pasados 1 de julio y 30 de septiembre 10.177 lanzamientos, como se conoce en el argot jurídico a los desahucios. Esa cifra supone un descenso interanual (respecto al mismo periodo de 2018) del 11,9%. Y aunque la cifra baja tanto entre quienes tienen hipoteca como entre quienes viven de alquiler, la reducción no se da con la misma intensidad, lo que provoca que ya casi siete de cada diez desahucios (un 68%) sean de inquilinos.

El tercer trimestre del año es tradicionalmente el que menos actividad de desahucios tiene. El año pasado, la cifra de 11.547 lanzamientos practicados entre julio y septiembre ya fue la más baja de la serie histórica. Y los nuevos datos publicados este miércoles por el CGPJ la reducen en casi 1.400 casos más. Pero el grueso de esa bajada se sostiene sobre las ejecuciones hipotecarias, es decir, sobre quienes pidieron un préstamo para comprar vivienda y son expulsados de la misma por no poder hacer frente a las letras.

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En esa bajada, según los expertos, incide el hecho de que muchos de quienes se endeudaron durante la burbuja inmobiliaria de principios de siglo y luego resultaron insolventes ya han perdido sus casas. Así, en el tercer trimestre de este año los lanzamientos derivados de ejecuciones hipotecarias han sido 2.536, un 25,8% menos que un año antes y, con mucha diferencia, la cifra trimestral más baja de la serie. A modo de ejemplo, en el tercer trimestre de 2013, el primer año de la estadística, se registraron casi el doble de casos: 4.747.

Pero mientras los desahuciados por impago de hipoteca caen en casi una cuarta parte respecto a 2018, los que son expulsados por no poder afrontar el alquiler se reducen en un 7,7%. En cifras absolutas, han sido 6.936 casos frente a los 7.518 de un año antes. Se trata de una tendencia positiva y es, además, el segundo trimestre consecutivo que presenta descensos interanuales, algo que no sucedía desde finales de 2016.

Por comunidades autónomas, Cataluña (2.239 lanzamientos, un 22% del total) es el territorio donde más personas fueron expulsadas de sus casas. Le siguen Andalucía (1.754), Comunidad Valenciana (1.440) y Madrid (1.147). En el extremo opuesto, en La Rioja solo se practicaron 46 desahucios y en Navarra, 71.

Además de las personas que pierden su hogar, la estadística judicial también ofrece datos de ejecuciones hipotecarias iniciadas, es decir, del primer paso del proceso que puede culminar, o no, con una familia que ha comprado casa expulsada de la misma. Atendiendo a esas cifras, es previsible que el número de desahucios, al menos del lado de quienes son propietarios de la vivienda en que residen, siga declinando en España. Según el CGPJ, entre julio y septiembre los juzgados recibieron 3.470 ejecuciones hipotecarias, un 45,1% menos que un año antes. En ese descenso hay que tener en cuenta, sin embargo, que los prestamistas (mayoritariamente bancos) podrían estar retrasando el inicio de algunos procesos judiciales por impago de hipoteca a la espera de que se clarifique el panorama jurídico, tras algunos varapalos recibidos desde instancias judiciales europeas.

Fuente: El País