Relevos patronales

El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Juan Rosell, ha fijado la fecha del 21 de noviembre para la elección de su sustituto para los próximos cuatro años. Casi en paralelo, también deben celebrarse elecciones para la presidencia de la patronal catalana Foment del Treball, para las que su presidente, Joaquim Gay de Montellà, tendrá que buscar una fecha previa a la de la CEOE por mandato expreso de su junta directiva y no retrasarlas como era su intención inicial. La patronal catalana, que lo acordará en junta directiva el 1 de octubre, baraja las fechas de 8 y 15 de noviembre.

Una vez dados esos pasos se abrirán las espitas para la presentación de candidaturas. Y es muy probable que en ambos casos haya una candidatura única, que solo un caballo salga a la pista en cada una de las dos carreras. De momento, para la gran patronal solamente se vislumbra a Antonio Garamendi como pretendiente después del descalabro sufrido por Gay de Montellà, quien no consiguió ni el respaldo unánime de su junta directiva para optar al sillón de Madrid. Y para sustituirle en la patronal catalana, solo aparece Josep Sánchez Llibre.

Gay de Montellà, que se vio con el Rey, se ha retirado ante la falta de apoyos

El actual líder empresarial catalán ha tenido una actividad en doble sentido. Por un lado, se decidió a suceder a Rosell al constatar que Garamendi, con quien ha mantenido enfrentamientos nada disimulados en la Ejecutiva de la CEOE, no iba a tener ningún rival. Logró, incluso, una audiencia con el Rey. Según fuentes de su entorno fue para invitar al monarca a la entrega de los premios Ferrer Salat que otorga Foment, aunque nadie ignora que también le sirvió para utilizar el encuentro para su potencial carrera hacia Madrid entre organizaciones territoriales y sectores industriales con peso en la patronal. Pero, a la vista está, sin éxito.

El otro frente se centró en encontrar un candidato de su cuerda para darle el testigo de Foment, donde él no puede presentarse por la limitación de ocho años que imponen los Estatutos. Gay de Montellà intentó convencer a alguno de sus vicepresidentes y Helena de Felipe, presidenta también de Fepyme (la Cepyme catalana), ha estado barajando la posibilidad hasta recientemente. Sin embrago, parece haber tirado la toalla ante la evidencia de que le iba a quedar poco margen de maniobra ante los respaldos que ha recabado Sánchez Llibre, a quien además ha invitado a la junta de Fepyme del día 17 como acto de cercanía, según fuentes empresariales catalanas.

Rosell ha mantenido un respetuoso y comprensible silencio en la disputa

El veterano exdiputado de Convergencia i Unió en el Congreso nacional y vicepresidente de la empresa Conservas Dani ha logrado el apoyo de las principales organizaciones empresariales catalanas tanto sectoriales (química, metal, construcción, turismo…) como territoriales. Según fuentes de su entorno alcanza entre el 60% y el 70% de representación. Sánchez Llibre, que tiene previsto presentar su candidatura el 8 de octubre, ha recibido incluso la propuesta de Gay de Montellà para participar en ella como anfitrión. Sin embargo, le ha dicho que ha llegado tarde.

El candidato, por otra parte, no ha ocultado la sintonía con Garamendi, de quien seguramente será uno de los vicepresidentes. Junto a él estará, también como vicepresidente, Juan Pablo Lázaro, presidente de la patronal madrileña CEIM, quien ha mostrado su apoyo a Garamendi después de haber figurado en las quinielas de presidenciables pese a su insistencia de no querer entrar en la contienda. Al menos, de momento.

Garamendi ya optó a presidir la CEOE en 2014 y salió derrotado frente a Rosell por un estrecho margen de 33 votos (obtuvo el 47,27% frente al 52,27%). Posteriormente, accedió a la presidencia de Cepyme tras la salida forzada de Jesús Terciado y, como tal, a la vicepresidencia de CEOE, lo que le permitió relacionarse de cerca con Rosell y formar un tándem que ha tenido un engrasado funcionamiento durante estos cuatro años.

Mientras tanto, Rosell ha mantenido un respetuoso y comprensible silencio. Para él no ha sido nada agradable encontrarse con las desavenencias de Gay de Montellà, al que él impulsó como presidente de Foment cuando dejó ese cargo hace ocho años, con Sánchez Llibre, al que nombró responsable de Relaciones con las Cortes (ha realizado 10 actos en el Congreso y Senado con los grupos parlamentarios en los dos años que lleva en el cargo) y ha respaldado como futuro líder de Foment. En esas mismas circunstancias se encuadra el enfrentamiento que ha tenido con Garamendi, que pasó de rival a compañero de fatigas.

Una complicada travesía

Juan Rosell encontró una patronal depauperada por la gestión de Gerardo Díaz Ferrán, lo que de inicio suponía una travesía incómoda y complicada. La crisis económica tampoco ayudaba en el desarrollo de acuerdos con los sindicatos y el Gobierno. Pasados los ocho años de mandato, que él mismo se impuso en los nuevos estatutos, mira con complacencia haber alcanzado tres acuerdos de Negociación Colectiva, otro de empleo joven y otro sobre salario mínimo. Rosell se empeñó en implantar un Código Ético, que la patronal no tenía, y en abordar una reforma interna que supuso reducir un 36% el personal (se produjo la salida de gente cercana a José María Cuevas que Ferrán apenas tocó) y un 23% los gastos de funcionamiento. También tocó la estructura de ingresos, en gran parte obligado por el cambio en los fondos de formación, de manera que las cuotas son ahora el sostén principal (han pasado del 50% al 83% de los ingresos).

Fuente: El País

2018-09-10T06:49:41+00:00