Banco Santander actúa para proteger su situación financiera frente al coronavirus. A pesar de que la presidenta del banco, Ana Botín, restó importancia recientemente al impacto del Covid-19 sobre los resultados si la recuperación era rápida, no las debe tener todas consigo. El banco ha anunciado que deja en suspenso su dividendo con cargo al ejercicio 2020 y que recorta a la mitad el sueldo fijo y variable de la propia Botín y del consejero delegado, José Antonio Álvarez.

El banco ha comunicado su decisión esta noche a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) tras una reunión del consejo de administración que ha analizado la situación. La entidad ha esperado al cierre de la Bolsa de Nueva York para hacer el anuncio.

«El consejo de administración de Banco Santander ha tomado hoy la decisión de dotar al banco de la mayor flexibilidad posible para poder aumentar el crédito y apoyar las necesidades de empresas y particulares afectadas por la pandemia del coronavirus», ha señalado el banco. «El consejo ha subrayado que el banco cumple holgadamente los requisitos de capital para mantener la política de dividendo (payout del 40-50%) y está cómodo con los colchones (buffers) que tiene respecto a los mínimos regulatorios exigidos. No obstante, se ha comprometido a revisar el dividendo a pagar en 2020 con el fin de disponer de todos los recursos que sean necesarios para apoyar a las empresas y los clientes particulares que lo necesiten.Así, el consejo ha decidido consolidar un único dividendo final, que se someterá a la aprobación de la junta general de accionistas en 2021. Por lo tanto, en noviembre de 2020 no se efectuará pago de dividendo a cuenta», añade.

Además, la presidenta de Banco Santander, Ana Botín, y el consejero delegado, José Antonio Álvarez, han decidido renunciar al 50% de su retribución (fija y variable) de 2020, mientras que la compensación de los consejeros no ejecutivos se reducirá un 20%. La Comisión de Retribuciones del Grupo y los órganos correspondientes en cada uno de los países propondrán trasladar este compromiso al resto delos equipos directivos en los mercados en los que opera Santander. «La política de bonus se revisará para asegurar que se destinan los mayores recursos posibles a ayudar a nuestros clientes», dice el banco.

Fondo de ayuda

Santander ha creado un fondo para proporcionar equipamiento y materiales esenciales que se financiará con la reducción en la retribución del consejo y la alta dirección del grupo y con aportaciones voluntarias de los empleados del banco. Se espera que se constituya con un importe de al menos 25 millones de euros. Las aportaciones se destinarán a cubrir necesidades inmediatas, como la producción y adquisición de equipamiento médico, ropa de protección y otros equipos que son necesarios para tratar a los pacientes infectados por el virus, así como a efectuar donaciones a las autoridades e instituciones correspondientes.

En su comunicado, Santander incluye una declaración de Ana Botín: “Para muchos de nosotros, la pandemia del coronavirus es el desafío más importante al que nos hemos enfrentado en nuestra vida. La magnitud dela tarea que tenemos por delante exige un enorme esfuerzo colectivo, en el que los gobiernos, los bancos centrales y otras autoridades, el sector privado, las organizaciones benéficas y las personas trabajemos juntos para limitar la propagación y proporcionar atención a los afectados, ya sea directa o indirectamente. Nos esperan meses complicados, pero confío en nuestra capacidad como sociedad para superarlo y el banco estará a la altura”.

Previamente, Santander había anunciado otras decisiones adoptadas también por el consejo. Así, el banco ha decidido trasladar la junta general de accionistas a Madrid y que se celebre sin asistencia física de los socios, que solo podrán participar de forma telemática, y también con no hará un ERTE en España por el coronavirus.

Fuente: El País