Realia ha decidido entrar en el negocio de la vivienda en alquiler para España. La inmobiliaria controlada por el magnate mexicano Carlos Slim ha creado una empresa en la que irá incorporando edificios de casas arrendamiento a medio plazo debido a la alta demanda de este tipo de producto. Así lo avanzaron este miércoles los responsables de la compañía en la junta de accionistas celebrada en Madrid.

La inmobiliaria crea una filial, que todavía no tiene nombre, desde la que promoverá y gestionará residencial destinada en alquiler con un fin patrimonialista, es decir, con la que conseguir rentas (pagos por alquileres) a largo plazo. La empresa ha comenzado este negocio con un proyecto de vivienda protegida en Tres Cantos (Madrid) de entre 80 y 90 viviendas, según avanzó Gerardo Kuri, consejero delegado de Realia, en un encuentro con la prensa tras la junta de accionistas.

“Será una empresa mediana. Nos gustaría crecer rápidamente”, señaló Kuri. La idea de Realia es centrarse en las grandes urbes, sobre todo inicialmente en Madrid y Barcelona y sus áreas metropolitanas. Como promotora, el consejero delegado reconoció que les interesa promover los propios desarrollos en terrenos propios o adquiridos, pero también se abre a adquirir proyectos de llave en mano. Sobre la inversión prevista en este nueva línea de negocio apunta que no lo tienen definido, pero que no se ponen un límite porque la compañía tiene capacidad para destinar recursos.

«Hemos visto que hay una necesidad de vivienda en alquiler», justificó Kuri por los motivos para que la empresa entre ahora en esta actividad. La promotora Neinor también trazó un plan para crear una socimi para el arrendamiento, pero abortó el plan tras recibir el rechazo de los accionistas. Otras como Aedas y Acciona han llegado acuerdos para promover este tipo de residencias como proyectos de llave en mano para otros inversores.

La compañía será propietaria de esos pisos en arrendamiento y contará con “una pequeña estructura” interna, según Kuri, para gestionar los activos.

Kuri descartó en principio que esa filial se convierta en socimi (sociedad cotizada de inversión en el mercado inmobiliario), una figura dedicada al arrendamiento de activos que cuenta con la ventaja fiscal de no tributar por el impuesto de Sociedades, pero que obliga a repartir al menos el 80% del beneficio en dividendos, que sí tributan.

Slim controla esta promotora cotizada desde 2015 a través de FCC e Inversora Carso, que suman un 70,76% de las acciones.

Fuente: Cinco Días