El negocio de las farmacias a pie de calle crece de forma sostenible, tanto el de las pequeñas como el de las grandes. En los últimos cuatro años, la facturación de estas oficinas ha crecido un 11% de media, en parte gracias al alza de las ventas ligadas a productos sin receta y de venta libre, según un estudio publicado ayer por la consultora especializada en salud Iqvia.

El informe refleja que en España hay 22.100 farmacias, a cierre de 2018, lo que supone un ligero crecimiento del 0,1%. Cada oficina despacha a 2.115 habitantes de media, que consumen 37,4 envases al año.

La facturación promedio el pasado año creció un 2,1%, situándose en 911.740 euros por cada establecimiento, con un tique medio por compra que alcanza los 11,53 euros y un consumo de 431,7 euros al año por cliente.

Iqvia hace una división de las farmacias según el tamaño de sus ventas. Por un lado, las que facturan más de 1,2 millones de euros al año son 4.419 oficinas, alrededor del 20% del total, con un crecimiento del 3,8%. En este tipo de farmacias, los productos del mercado de consumer health (autocuidado y artículos sin receta) ya pesan el 34,3% del negocio y ganan en importancia respecto a los medicamentos (ver gráfico).

Habitualmente, estos comercios que más facturan se encuentran en las grandes ciudades y en calles transitadas, donde ganan en importancia artículos de autocuidado, cosmética u otros. Por el contrario, las farmacias del entorno rural, dependientes del medicamento de receta pública son los de menores ingresos y los que más han sufrido en los últimos años por el ajuste en gasto en medicamentos. Si en 2009, antes de que comenzara el tijeratazo farmacéutico el gasto en medicamentos con receta era de 12.505 millones, el pasado ejercicio alcanzó los 10.481 millones.

Los datos de Iqvia confirman esta tendencia: cuanto más pequeño es el establecimiento, más depende del gasto público. En las farmacias con ingresos menores de 680.000 euros, que son el 40% del sector, el 75% depende de los medicamentos. Aún así, el crecimiento en este grupo fue del 8,6%.

Por comunidades autónomas, las que menos habitantes por farmacia tienen son las de Navarra, Castilla y León, Extremadura, Castilla-La Mancha y Aragón. Por contra, la alta densidad poblacional beneficia a las de Islas Canarias, País Vasco, Murcia, Cataluña y Andalucía.

España dispone de la red de farmacias comunitarias más grande de Europa, por delante de países como Alemania y Francia que hasta ahora lideraban esta clasificación, según los datos del Informe anual de Colegiados y Farmacias, publicado por el Consejo General de Farmacéuticos. Respecto al empleo, se sitúa en 74.043 colegiados, de los que 71,6% son mujeres y en un 45,5% menores de 44 años. Además, se contratan a un total de 25.689 profesionales, aparte de los titulares.

Precio mínimo

Por otra parte, la Federación de Empresarios Farmacéuticos Españoles (FEFE) ha propuesto establecer un precio mínimo de tres euros para aquellas medicinas con receta y financiadas por el Sistema Nacional de Salud (SNS), informa Efe, a la vez que ha instado a hacer una “reforma en profundidad” del sistema de precios de referencia.

FEFE recuerda que tres euros por una medicina (equivale a 1,92 euros de precio de venta del laboratorio) no es lo que pagaría un paciente del SNS, pues muchas personas no desembolsarían nada y otras un porcentaje medio del 10%, según su nivel de renta.

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Fuente: Cinco Días