La siderurgia española se suma al compromiso de neutralidad climática. Unesid, la patronal del sector en España, ha presentado este lunes, coincidiendo con el inicio de la Cumbre del Clima, su proyecto para que el acero español produzca cero emisiones de CO2 en 2050. Para ello, la patronal insistió en la necesidad de ayuda por parte de las administraciones públicas, empezando por la transformación de la producción de electricidad a un precio asequible.

«El principal obstáculo que tenemos es lo que desde Europa se llama ‘la fuga de carbono’ y es que los esfuerzos de los europeos por ser menos dañinos con el medio ambiente al final no se vean recompensados y motiven la salida de la producción fuera de Europa», ha asegurado Bernardo Velázquez, presidente de Unesid. «Los esfuerzos que realizamos tienen un coste y si cualquiera puede vender en Europa sin haber incurrido en estos costes, lo que puede pasar al final es que los clientes compren barato materiales que provienen de otros países que no han hecho este esfuerzo», ha criticado.

En ese sentido, la patronal considera que el objetivo es tecnológicamente posible y que es clave para situar a la industria siderúrgica española en una posición puntera en el mundo. «El tema tecnológicamente ya está, quedan los detalles, pero si no tenemos un 100% de electricidad verde, si no podemos disponer de eso a un precio asequible es imposible plantear en la tecnología de la siderurgia integral la eliminación de las emisiones del CO2″ ha comentado Andrés Barceló, director general de Unesid. «Eso no depende de nosotros, nuestras plantas se conectan a la red, no deciden de dónde viene el electrón que les entra», ha recalcado.

Aun así, Unesid reconoce que «la industria siderúrgica española lleva muchos años avanzando con éxito por el camino medioambiental». Según los datos de la patronal, en los últimos 50 años las emisiones de CO2 por tonelada de acero han descendido un 75%, el consumo del agua vertida en los procesos ha disminuido más del 95% y se reciclan y valorizan el 80% de los residuos y subproductos. Por tanto, considera el objetivo a 2050 alcanzable. «En España partimos de una posición mucho mejor que otros países. Necesitamos el apoyo a la innovación. Es un tema que las administraciones españolas y europeas han empezado a comprender, pero necesitamos que se nos apoye y necesitamos que las compras verdes que se hagan se noten», ha precisado Barceló. 

En este contexto, la patronal reclama mecanismos para la financiación de las inversiones operativas que no penalicen a la industria y un cambio de la regulación comunitaria para que las administraciones puedan favorecer el cambio tecnológico y el precio de la energía. «Lo que buscamos con las compras verdes no son subvenciones, lo que queremos es que las administraciones europeas hagan de motor para posibilitar este cambio», ha afirmado Velázquez.

En 2018 el 66% de la producción de acero español se realizó en hornos eléctricos y fue referente del reciclaje, con 10,2 millones de toneladas recicladas, lo que supone más del 71% de la producción total nacional de acero. Sin embargo, para que la siderurgia española alcance la neutralidad de carbono, según Barceló, se necesita acabar con el tratamiento desigual y los costes energéticos diferenciales. «Desde el punto de vista español no estamos hablando de que nos den la energía al precio de Arabia Saudí, estamos hablando de que nos comparen con Francia y Alemania, con eso sabemos sobrevivir» ha defendido. «El problema es la sobrecapacidad mundial. Muchas empresas nuestras están compitiendo con fábricas a las que les da igual ganar que perder. Necesitamos el apoyo a la innovación y que se fomente la lucha para tener una competencia justa».

Fuente: Cinco Días